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martes, 22 de septiembre de 2009

LA GRANJA DICE... La autocensura se resuelve "Chivas" mediante


LAMENTO VENEZOLANO (del siglo XXI)

Lamento número uno:
que la estrategia de Diosdado Cabello dé frutos. La "anunciadera" al estilo de radionovela. Por partes. Que si son 240 emisoras, que van 34, que falta una. Lo que busca y consigue es el reacomodo de los dueños de medios. Cambios aquí y allá para ver si salvan su pellejo... y el de muchos.

Lamento número dos: Históricamente, los medios sobrevivieron dictaduras y democracias a medias, cediendo ante presiones de gobiernos de turno. No sólo fueron radios y no sólo es en pasado. Hoy es Bocaranda al que mueven en Unión Radio; en Globovisión es Julio Borges el que no sale; en la Cadena Capriles nadie habla mal de Diosdado. En El Nacional se cuadraron con Juan Barreto y enfriaron a Leopoldo López, en plena crisis de su inhabilitación. Napoleón salió de Venevisión por las mismas razones y Colomina de Televen y, y, y...

Lamento número tres: la última teleculebra. Nelson Bocaranda, a través del twitter, lanzó la noticia de su "salida" de Onda. En 24 horas, se "retuitearon" cientos de mensajes desesperados e indignados de sus seguidores. ¡Autocensura!, gritaron y convocaron incluso a una concentración a las puertas de Unión Radio. Nunca se dio. Lo que sí ocurrió fue un almuerzo que él mismo se encargó de divulgar: fue en Il Grillo, uno de los restaurantes chic de Caracas, con los vicepresidentes de la emisora, donde negociaron su nuevo formato para enero próximo. No dijo más. ¿Cómo quedan, por ejemplo, sus productores que estaban dispuestos a inmolarse por él? 

Lamento número cuatro: En medio de la polarización, el público reaccionó contra la autocensura. Parece que una vez más no hay tiempo para discutir el tipo de periodismo que se hace, el de BlackBerry, el de "me contaron", el de desmentidos a medias, el de descalificaciones gratuitas, y "este régimen llega hasta hoy". El de los clientes caros, pues.

Y último lamento: que los periodistas aún no entiendan que el asunto es defender principios y no intereses y dueños. Es más complejo de lo que parece.